Borrador Número 77
¿Y si nos marchamos donde el sol hace menos frío? ¿Dónde la gente todavía recuerda que vivir no es sinónimo de hastío? Si aceptamos que la vida pasa una sola vez, que, antes que el amor, es más segura nuestra muerte. Y que las oportunidades de vivir casi nunca llegan de repente. Si de pronto fuéramos conscientes de que, entre este mar de gente, Alguna vez fuimos novios, cómplices y amigos; coincidimos, sin tenerlo en mente. Que la vida no la tenemos comprada y, sin embargo, seguimos aplazando una noche tan anhelada. Un encuentro que bien podría volverse épico. Pero nos creemos eternos, autosuficientes, escondidos en lo ético. Y por eso insistimos en negarnos a un necesario encuentro, cuando bastaría un acuerdo para dar rienda suelta a todo lo que llevamos dentro. Hagamos una cita. Que excepto a nosotros, a nadie más le va a importar. Que el amor es efímero, la vida es muy corta y nada nos vamos a llevar. Esto no es asunto de pensarlo, sino de experimentarlo. Y un día, sonriendo co...

