Borrador número 40
Sigamos viviendo como si todo esto tuviera sentido. Este hacer las compras para la semana como única planificación certera. Esta sentencia de muerte que se sirve en vasos cada viernes por la noche. Este arresto domiciliario llamado teletrabajo. Publicar humo en LinkedIn y convencernos, de algún modo, de que lo que hacemos puede cambiar el mundo. Aunque sepamos que no. Vaya mierda. Atarnos a un sistema donde los hombres somos dignos de afecto solo cuando generamos dinero. Donde las emociones se reprimen y los músculos se exhiben. Donde tener cultura aburre y la soberbia seduce. Donde el que está casado se autopercibe soltero para aventuras innecesarias. Donde el solitario guarda sus historias y se las lleva intactas al morir en departamentos abandonados. Sigamos creyendo que todo tiene sentido: el exterminio masivo disfrazado de desarrollo, el crecimiento económico como única religión, la disolución matrimonial como trámite administrativo frecuente y cotidiano. Escribamos un...

