Ir al contenido principal

Entradas

Destacado

Una biografía laboral no solicitada pero necesaria

Imagínate esto, eres un Adnerd con déficit de atención en un país chico tratando de lograr un sueño: ser feliz en lo que trabajas. Nunca fui bueno en el colegio; la metodología de memorizar no era mi fuerte, así que para aprobar los exámenes inventaba juegos para recordar fórmulas químicas, nombres científicos y citas de libros. Si no le encontraba divertido, no aprendía. Así fue siempre. Pero desde niño supe que estudiaría publicidad y, al contrario del colegio, en la universidad fui el mejor estudiante. Lo de hacer juegos con los deberes era bienvenido, a veces hasta lo hacía para burlar a docentes con viejas metodologías, pero supe que no tenía ningún referente entre mis profesores. Desde el primer semestre combiné mis estudios publicitarios con pasantías. Y puedo decir que cumplí con las horas necesarias en el primer año, pero a mí sinceramente eso de cumplir con un requerimiento de la Universidad me daba lo mismo. Buscaba de quién aprender, estuve en cuentas, producción, relacione...

Últimas entradas

Cada vez menos artistas

El marketing y la publicidad necesitan una pausa de hidratación.

Niña hermosa, ¿quién te hizo tanto daño?

La utopía del tiempo lento.

BORRADOR NUMERO 43

Crecer

Un testamento antes de tiempo

Borrador número 40

BORRADOR NÚMERO 2026

Cambio de dirección

El año de irse para volver

Gracias por la tormenta

Si volví a salir contigo

Con corazón caliente y cabeza fría