Una biografía laboral no solicitada pero necesaria
Imagínate esto, eres un Adnerd con déficit de atención en un país chico tratando de lograr un sueño: ser feliz en lo que trabajas. Nunca fui bueno en el colegio; la metodología de memorizar no era mi fuerte, así que para aprobar los exámenes inventaba juegos para recordar fórmulas químicas, nombres científicos y citas de libros. Si no le encontraba divertido, no aprendía. Así fue siempre. Pero desde niño supe que estudiaría publicidad y, al contrario del colegio, en la universidad fui el mejor estudiante. Lo de hacer juegos con los deberes era bienvenido, a veces hasta lo hacía para burlar a docentes con viejas metodologías, pero supe que no tenía ningún referente entre mis profesores. Desde el primer semestre combiné mis estudios publicitarios con pasantías. Y puedo decir que cumplí con las horas necesarias en el primer año, pero a mí sinceramente eso de cumplir con un requerimiento de la Universidad me daba lo mismo. Buscaba de quién aprender, estuve en cuentas, producción, relacione...